Si reflexionamos un poco sobre la relación que debe existir entre el tutor y el tutorado, me surgen las siguientes interrogantes:
- ¿Hasta dónde llega una relación tutor-tutorado?
- ¿Cómo establecer los límites en dicha relación?
- ¿La tutoría debe ser igual para todos los tutorados?
Me llama la atención una investigación realizada en la Universidad de Juárez y la Universidad Autónoma de Yucatán, México, en donde entrevistaron a 98 tutorados y les consultaron sobre su experiencia en la relación con sus tutores... ¿se imaginan las respuestas? A continuación se las presento:
- Falta de acercamiento
- Falta de tiempo
- Falta de herramientas para la orientación
- Falta de compromiso
- Infraestructura insuficiente
- Roles diferentes fuera del aula (de profesor a tutor y de alumno a tutorado).
- Obstáculos tecnológicos
En resumen, la investigación refleja que existe una "comunicación insuficiente" en la relación tutor-tutorado.
A partir de esto, se propone que se aplique un modelo integral en donde se entrelacen "profesores", "alumnos" y "psicologia con psicoterapia gestalt" para mejorar la comunicación entre las partes involucradas.
Realmente es muy difícil tratar de delimitar la relación entre el tutor y el tutorado, ya que dependerá de la situación a tratar, los factores internos y externos que se encuentren ejerciendo influencias, y de otras condiciones del entorno... por poner un caso, en ocasiones hacer una tutoria no me ha tomado mas de 5 minutos, y en otros casos, he realizado una tutoria de hasta 45 minutos...
La relación considero que siempre ha de ser de confianza mutua, pero tambien con el debido respeto, y afrontando las situaciones con la seriedad y responsabilidad que el caso amerite.
Quiero cerrar esta reflexión con unas palabras de Maidelín Olazábal Arrabal, del web site www.universia.net.co que dice lo siguiente:
"Al tutor además le corresponde una importante responsabilidad en el asesoramiento continuo para alcanzar un elevado desarrollo de los estudiantes para gestionar sus propios conocimientos.
Estará de acuerdo conmigo en que ser un buen tutor en estos tiempos de universalización es una misión que lejos de ser imposible, pone a prueba la capacidad responsable, perceptiva, integral de aquellos que tienen en sus manos tan importante encomienda.
Entonces reflexiono, si el tutor es un buscador de tesoros, deberá tener abiertos conciencia y corazón para enfrentar el reto de descubrir los mejores valores de un ser humano formado en una sociedad que a él se entrega y que lo necesita además para seguir latiendo rumbo a un luminoso futuro".
Entonces, continuemos trabajando para que cada estudiante encuentre su camino hacia "un luminoso futuro".

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