El titulo lo he tomado de un documento de la Universidad Autónoma de San Luís Potosí, México (incluyo el documento en formato PDF para quien guste revisarlo completo), y me parece de mucha trascendencia tratar este asunto, ya que en la actualidad, y con los cambios pedagogicos y didacticos de los que estamos siendo testigos, no podemos obviar el hecho que nuestro quehacer educativo se centra en "una persona de carne y hueso". Y para darle un seguimiento cercano al estudiante, se utiliza en muchisimas Universidades de todo el mundo la figura de las "tutorias".
En el Mensaje del Rector Mayor a los jóvenes en enero de 2008, externaba que:
"Queridos jóvenes, vosotros habéis recibido grandes dones en vuestra vida. Ante todo una familia, en la que habéis crecido, gozando del afecto y de la ayuda de vuestros padres. Os habéis sentido protegidos, acompañados, amados. Hoy tenéis amigos con los que compartís experiencias y afectos. Gozáis de múltiples oportunidades de formación que os permiten mirar el futuro con una cierta esperanza. Tenéis también el privilegio de conocer a Don Bosco y la riqueza de su propuesta de vida y de santidad juvenil. Todos estos dones de Dios son un tesoro, que se os ha confiado. Un tesoro, que hay que custodiar, un tesoro, que hay que aumentar, un tesoro, que hay que hacer fructificar a través de la educación... el Sistema educativo de Don Bosco es un instrumento precioso para el reconocimiento y promoción de los derechos humanos. En él aprendemos a considerar a cada uno responsable y protagonista de su vida y de su propia educación. Lo hacemos objeto de protección, comprendiendo sus necesidades particulares y lo ayudamos a ser sujeto responsable y consciente de sus derechos. Esto es lo que significa ver a los jóvenes con la mirada de Don Bosco y amarlos con su corazón. Significa creer en el valor absoluto de sus personas, reconocer en cada uno de ellos la dignidad de hijo e hija de Dios; significa tener confianza en su voluntad de aprender, de estudiar, de salir de la pobreza, de tomar en sus manos el propio futuro".
(Mensaje del Rector Mayor a los jóvenes 2008, Don Pascual Chávez Villanueva SDB, Panamá, 31 de enero).
En consecuencia, el compromiso es grande, pero de igual forma, los resultados que se obtendrán serán de aún mayores, de mucho beneficio para el futuro de nuestro país, por una sociedad mejor, a partir de mejores seres humanos. Dice nuestro Rector Mayor "un tesoro que hay que hacer fructificar a través de la educación", y la tutoría se ha convertido en parte esencial de ésta nueva forma de educar, con un acompañamiento académico más cercano, en la relación tutor y tutorado.
A mi parecer, la UDB se encuentra dando los pasos correctos en la direccion correcta... y a nosotros como tutores nos corresponde ejercer profesionalmente dicho rol.

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