Leyendo el documento sobre la RELACION EDUCATIVA I en el marco del Curso de Tutorias Online que estoy cursando, me llamó la atención el hecho que "el proceso educador no es neutro"... y me llamó la atención porque como estamos tocando el tema de la tutoria, y es el jóven el centro de nuestro accionar, me dediqué a la tarea de ahondar un poco más en este tema, entonces brindo las siguientes líneas a dicho asunto...
Savater (1997) parte de que la educación nunca es neutral, intenta favorecer un tipo de hombre frente a otros, por lo que la cuestión no es “neutralidad-partidismo” sino establecer qué partido vamos a tomar. También afirma que la formación en valores cívicos puede convertirse con demasiada facilidad en adoctrinamiento, de aquí que plantee cierta neutralidad escolar como justificadamente deseable, neutralidad relativa o crítica. Expresa que la escuela debe aspirar a formar ciudadanos demócratas, inconformistas pero conforme a lo que el marco democrático establece, y que desconfiar de las garantías de control de la democracia lo único que logrará es inhibirlos cuando llegue el momento de ejercerlas.
"Buscar el desarrollo integral de los jóvenes: un concepto de educación que sea fiel a la intuición original de Don Bosco, en la que tenemos que seguir privilegiando a los últimos, a los pobres, a aquellos a los que la vida les ha dado menos. Don Bosco operaba con un principio muy sencillo: Dar mas oportunidades a quienes la vida les ha dado menos oportunidades" (Boletín Salesiano, 2008).
También, pensando en el rol de tutor, en el mismo Boletín Salesiano se realiza la siguiente reflexión: "Sin vocación, no hay educación. Habrá maestros, profesores, enseñanza, pero no educadores. Los profesores se nos imponen, a los educadores los escogen los jóvenes. El joven sabe quien es educador, y sabe quien le merece respeto y confianza, aquel de quien espera y recibe una palabra de orientación. Al otro lo considera como alguién que cumple con un programa de formación cultural o científica, pero no el arte de la educación". Entonces, el rol de tutor debe ser desempeñado con la máxima vocación posible, dado que estaremos orientando a los líderes del mañana que guiarán los destinos de nuestro país.
Pero entonces, si la educación no es neutra, y como tutores debemos tomar un rol muy importante en la formación de nuestra juventud... ¿a qué tipo de educación debemos apostarle?
En el mismo Boletín Salesiano encontramos la respuesta: "Una educación integral, una educación por lo tanto, que lleve a los jóvenes a desarrollar, en primer lugar todas sus potencialidades físicas, intelectuales, emotivas, culturales. Que los jóvenes entiendan que, si no tienen una perspectiva de futuro, al final será una vida sin esperanza que acaba por ahogar los mejores recursos. Para Don bosco la educación es inseparable de la evangelización. Una educación que ayude a llevar al joven a un encuentro con Cristo, que es el único que no puede desilusionar las expectativas a las que son más sensibles los jóvenes: libertad, felicidad, amor... hoy la educación es inseparable de la educación a los derechos humanos en vistas a la creación de una sociedad que sea realmente casa de todos".
En palabras del Rector Mayor de los Salesiano, la educación implica tres aspectos:
- En primer lugar, el arte de formar la persona humana.
- En segundo lugar, la educación tiene que dar una alta formación científica y técnica por la sencilla razón de que el mundo se está volviendo altamente competitivo.
- Finalmente, tiene que fomar a ciudadanos y cuidadanas con un alto snetido de solidaridad, donde no basta el éxito personal, donde yo tengo que comprometerme cada vez más en el desarrollo de todos.
Hay que educar entonces a una ciudadanía activa y responsable, a una ciudadanía solidaria que busca una situación más humana, más justa para todos.
En consecuencia, la educación no es neutral, tiene fines educativos previstos, y nuestro rol como tutores es dar nuestro máximo esfuerzo para que nuestros jovenes culminen exitosamente su vida académica, que ellos se conviertan en protagonistas de su existencia, en artífices de su propia realidad, y transformadores de la sociedad actual.
Referencias:
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SAVATER, F. (1997) El valor de educar. Barcelona: Ariel, España.
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Boletín Salesiano, Don Bosco en Centroamérica, Mayo Junio 2008, No. 173, Año 30.